¡Cuánta soledad puede resistir un cuerpo mortal!,
Cuanto abismo entre dos almas iguales;
Si un día el cielo nos envolvió en el camino,
El camino de años que pasaron y pasaron,
Y hoy volteo a tu estancia y ya no puedo verte,
Ya no percibo el olor de tus perfumes,
Si el tiempo borro todo rastro de tu existencia palpable,
¿Porqué vida?, no borras el dolor de su ausencia en mi alma.
Acaso ya no seré más la que antes fui, ¡OH vida!,
Déjame oír el forastero sonido de mi risa alegre.
Cuanto abismo entre dos almas iguales;
Si un día el cielo nos envolvió en el camino,
El camino de años que pasaron y pasaron,
Y hoy volteo a tu estancia y ya no puedo verte,
Ya no percibo el olor de tus perfumes,
Si el tiempo borro todo rastro de tu existencia palpable,
¿Porqué vida?, no borras el dolor de su ausencia en mi alma.
Acaso ya no seré más la que antes fui, ¡OH vida!,
Déjame oír el forastero sonido de mi risa alegre.
Extrañar la propia risa, una hermosa manera de mostrar la pérdida.
ResponderEliminar